Curiosidades de la Biblia

Las bienaventuranzas: el texto de Mateo 5 y qué significa cada una

Las bienaventuranzas son las frases con las que Jesús abre el Sermón del Monte, en Mateo 5:3–12: “Bienaventurados los pobres en espíritu…”, “los que lloran…”, “los mansos…”. Son ocho declaraciones de dicha para quienes parecen estar en desventaja, y una novena, más personal, para los perseguidos. Lucas trae una versión más breve, con cuatro bienaventuranzas y cuatro “ayes” (Lucas 6:20–26).

¿Cuáles son las bienaventuranzas?

Jesús sube a un monte, se sienta como un maestro y empieza a enseñar:

Bienaventurados los pobres en espíritu: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos: porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia: porque ellos serán hartos. Bienaventurados los misericordiosos: porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán á Dios. Bienaventurados los pacificadores: porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia: porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados sois cuando os vituperaren y os persiguieren, y dijeren de vosotros todo mal por mi causa, mintiendo. Gozaos y alegraos; porque vuestra merced es grande en los cielos: que así persiguieron á los profetas que fueron antes de vosotros.

¿Qué significa “bienaventurado”?

La palabra griega es makarios: feliz, dichoso, alguien en una situación envidiable. Retoma el hebreo ashrei, que abre el Salmo 1 (“bienaventurado el varón…”). La sorpresa está en a quién llama Jesús dichoso: a los pobres, a los que lloran, a los perseguidos. No es una regla de conducta, sino un anuncio: Dios está del lado de esas personas.

¿Qué significa cada bienaventuranza?

  1. Pobres en espíritu: quienes reconocen que dependen de Dios, sin autosuficiencia.
  2. Los que lloran: quienes sufren pérdidas o lloran por la injusticia; la promesa es consuelo.
  3. Los mansos: quienes no usan la fuerza para imponerse. “Recibirán la tierra por heredad” cita el Salmo 37:11.
  4. Hambre y sed de justicia: desear intensamente que las cosas sean como Dios quiere.
  5. Los misericordiosos: quienes perdonan y ayudan recibirán la misma misericordia.
  6. Los de limpio corazón: intenciones sinceras, sin doblez; la promesa es “ver a Dios”.
  7. Los pacificadores: no solo quienes son pacíficos, sino quienes construyen la paz; serán llamados hijos de Dios.
  8. Perseguidos por causa de la justicia: la promesa repite la primera, “de ellos es el reino de los cielos”, y cierra el conjunto.

Los versículos 11 y 12 aplican la última directamente a los oyentes (“bienaventurados sois”), por eso algunos cuentan nueve bienaventuranzas.

¿Qué diferencia hay entre Mateo y Lucas?

En Lucas 6:20–26 el discurso ocurre en una llanura. Son cuatro bienaventuranzas, más directas (“bienaventurados vosotros los pobres”, “los que ahora tenéis hambre”), seguidas de cuatro “ayes” para los ricos, los saciados, los que ríen y los alabados. Mateo da un tono más espiritual (“pobres en espíritu”, “hambre y sed de justicia”).

Cómo leen las bienaventuranzas las tradiciones

  • Católicos: el Catecismo las llama “el centro de la predicación de Jesús” y retrato del propio Cristo (n. 1716–1717). El papa Francisco las propuso como el “documento de identidad del cristiano”.
  • Ortodoxos: las bienaventuranzas se cantan en casi toda Divina Liturgia como tercera antífona, antes de la lectura del evangelio.
  • Protestantes: Dietrich Bonhoeffer, en El precio de la gracia (1937), leyó el Sermón del Monte como un llamado concreto y costoso a seguir a Jesús.
  • Lectura judía y académica: las frases siguen una forma conocida de la sabiduría judía (Salmos 1 y 32, Proverbios) y evocan Isaías 61:1–2, la buena noticia a los pobres y el consuelo a los que lloran.

¿Dónde está el Monte de las Bienaventuranzas?

La tradición lo sitúa en una colina en la orilla norte del mar de Galilea, cerca de Cafarnaúm. La iglesia octogonal que hay allí, lugar de peregrinación, se inauguró en 1938; sus ocho lados recuerdan las ocho bienaventuranzas.

El Sermón del Monte continúa con el Padre Nuestro, en Mateo 6.

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Preguntas frecuentes

¿Dónde están las bienaventuranzas en la Biblia?

En Mateo 5:3–12, al inicio del Sermón del Monte, y en una versión más breve en Lucas 6:20–23.

¿Cuántas son las bienaventuranzas?

En Mateo son ocho, más una novena dirigida a los oyentes (v. 11–12). En Lucas son cuatro, seguidas de cuatro “ayes”.

¿Qué significa bienaventurado?

Feliz, dichoso. Traduce el griego makarios y el hebreo ashrei, frecuente en los Salmos.

¿Quiénes son los “pobres en espíritu”?

Quienes reconocen su necesidad de Dios y no confían en sí mismos ni en las riquezas.