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Versión: Reina-Valera 1909 (dominio público)

Salmo 4

Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración.

El Salmo 4 es una oración de la noche: empieza con “Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia” y termina con “En paz me acostaré, y asimismo dormiré”. En medio, David aconseja no pecar en la agitación y confiar en el Señor.

Texto bíblico

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar: ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia, amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira? (Selah.)

3 Sabed pues, que Jehová hizo apartar al pío para sí: Jehová oirá cuando yo á él clamare.

4 Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid. (Selah.)

5 Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehová.

6 Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría en mi corazón, más que tienen ellos en el tiempo que se multiplicó su grano y su mosto.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.

Texto original

1 לַמְנַצֵּחַ בִּנְגִינוֹת מִזְמוֹר לְדָוִד׃ 2 בְּקׇרְאִי עֲנֵנִי אֱלֹהֵי צִדְקִי בַּצָּר הִרְחַבְתָּ לִּי חׇנֵּנִי וּשְׁמַע תְּפִלָּתִי׃ 3 בְּנֵי אִישׁ עַד־מֶה כְבוֹדִי לִכְלִמָּה תֶּאֱהָבוּן רִיק תְּבַקְשׁוּ כָזָב סֶלָה׃ 4 וּדְעוּ כִּי־הִפְלָה יְהֹוָה חָסִיד לוֹ יְהֹוָה יִשְׁמַע בְּקׇרְאִי אֵלָיו׃ 5 רִגְזוּ וְאַל־תֶּחֱטָאוּ אִמְרוּ בִלְבַבְכֶם עַל־מִשְׁכַּבְכֶם וְדֹמּוּ סֶלָה׃ 6 זִבְחוּ זִבְחֵי־צֶדֶק וּבִטְחוּ אֶל־יְהֹוָה׃ 7 רַבִּים אֹמְרִים מִי־יַרְאֵנוּ טוֹב נְסָה־עָלֵינוּ אוֹר פָּנֶיךָ יְהֹוָה׃ 8 נָתַתָּה שִׂמְחָה בְלִבִּי מֵעֵת דְּגָנָם וְתִירוֹשָׁם רָבּוּ׃ 9 בְּשָׁלוֹם יַחְדָּו אֶשְׁכְּבָה וְאִישָׁן כִּי־אַתָּה יְהֹוָה לְבָדָד לָבֶטַח תּוֹשִׁיבֵנִי׃

Bekor’i aneni Elohei tsidki; batsar hirchavta li; choneni ushma tefilati.

Versión sencilla

v. 1 Dios, respóndeme cuando te llamo. Ya me diste alivio en la angustia; ten compasión de mí otra vez.

v. 2–3 ¿Hasta cuándo me van a difamar y a correr tras la mentira? Sepan que Dios cuida de quien le es fiel y me escucha.

v. 4–5 Si están alterados, no pequen. Piénsenlo en la cama, en silencio. Hagan lo que es justo y confíen en Dios.

v. 6–7 Muchos preguntan dónde está el bien. Señor, muéstranos tu rostro. La alegría que me diste es mayor que la de una gran cosecha.

v. 8 Me acostaré y dormiré en paz, porque solo tú me das seguridad.

Contexto histórico

El título. El encabezado hebreo dedica el salmo al director del coro, bineginot, “con instrumentos de cuerda”, y lo atribuye a David. Algunas traducciones cuentan este título como versículo 1 (es el caso de la Louis Segond francesa), y su numeración va una unidad por delante.

Una oración de la noche. En el Salmo 3 el salmista dice que se acostó, durmió y despertó; el Salmo 4 termina con alguien que se acuesta a dormir en paz. Por eso muchos leen los dos como una pareja: oración de la mañana y oración de la noche.

Los “Hijos de los hombres”. El versículo 2 se dirige a quienes difaman al salmista y buscan “la mentira”. La expresión hebrea (benei ish) puede indicar gente influyente, lo que sugiere un líder atacado en su reputación. El versículo 7 habla de grano y mosto: tal vez una época de sequía o de mala cosecha, en la que muchos preguntaban “¿Quién nos mostrará el bien?”.

Explicación

El Dios que da espacio

El versículo 1 une memoria y petición: “Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia: estando en angustia, tú me hiciste ensanchar”. El hebreo batsar hirjavta li dice literalmente “en el aprieto me diste espacio”. La angustia es un lugar estrecho, y Dios es quien ensancha.

Alterados, pero sin pecar

El consejo del versículo 4 es de los más prácticos del Salterio: “Temblad, y no pequéis: conversad en vuestro corazón sobre vuestra cama, y desistid.” La emoción no se niega; lo que se pide es que no se convierta en una mala acción y que se lleve al silencio antes de dormir. Pablo retoma este versículo, en la forma de la traducción griega, en Efesios 4:26.

La luz del rostro de Dios

Ante quienes preguntan “¿Quién nos mostrará el bien?”, el salmista responde con una oración: “Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.” Es un eco de la bendición sacerdotal de Números 6:25–26. Y la alegría que Dios da es mayor que la de quienes ven “que se multiplicó su grano y su mosto”.

Dormir en paz

El salmo termina acostándose: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Jehová, me harás estar confiado.” Los problemas del comienzo no se han resuelto, pero el salmista puede dormir. Para quien tiene dificultad para desconectar por la noche, es uno de los textos más directos de la Biblia.

Cómo lo lee cada tradición

Católica

El Salmo 4, Cum invocarem en la Vulgata (misma numeración), se reza tradicionalmente en Completas, la oración de la noche. En la Liturgia de las Horas aparece en las Completas después de las primeras Vísperas del domingo. San Agustín cuenta en las Confesiones (libro IX) cómo le conmovió leer este salmo en los días previos a su bautismo.

Protestante

Muchos evangélicos usan el Salmo 4 como oración antes de dormir, sobre todo el versículo 8. El versículo 5, “Ofreced sacrificios de justicia, y confiad en Jehová”, se lee como una llamada a una fe que se muestra en la vida recta, y no solo en el culto.

Judía

El versículo 4 (5 en hebreo) forma parte del Shemá de la hora de acostarse, junto con el Salmo 91. El Talmud lee este versículo como un método contra la inclinación al mal: primero enfrentarla, luego estudiar la Torá (“en vuestro corazón”), recitar el Shemá (“sobre vuestra cama”) y, por último, recordar el día de la muerte (Berajot 5a).

Académica

El Salmo 4 suele clasificarse como salmo de confianza individual. El hebreo tiene puntos difíciles: en el versículo 2, “mi honra” puede ser la del salmista o el propio Dios; en el versículo 4, el verbo rigzu puede significar “temblad” o “airaos”, y la traducción griega siguió este segundo sentido.

Cada lectura se atribuye a la tradición que la sostiene. VersePath no toma partido.

Para reflexionar

Antes de dormir, la mente suele repasar ofensas, cuentas y miedos. El Salmo 4 no manda fingir que nada pasó; manda hablar con Dios, no actuar con rabia, quedarse en silencio y entregarle la propia seguridad. ¿Qué necesitas dejar en manos de Dios esta noche?

Curiosidades

  • En su oración del versículo 6, el salmo retoma la bendición sacerdotal de Números 6, que pide que Dios haga resplandecer su rostro.
  • Pablo cita el versículo 4 en su forma griega, “Airaos, y no pequéis”, en Efesios 4:26.
  • Los Salmos 3 y 4 son los primeros del Salterio con un título que los atribuye a David; los Salmos 1 y 2 no tienen título.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 4?

Es una oración de confianza para la noche: el salmista pide ayuda, aconseja no pecar en la agitación y termina durmiendo en paz porque Dios lo guarda.

¿El Salmo 4 es para rezar antes de dormir?

Sí. El último versículo habla de acostarse y dormir en paz, y el salmo se reza por la noche tanto entre cristianos (Completas) como entre judíos (Shemá de la hora de acostarse).

¿Qué significa “Temblad, y no pequéis”?

Que la emoción fuerte no es pecado en sí, pero no debe convertirse en una mala acción. El salmo propone meditar y guardar silencio antes de actuar.

¿Quién escribió el Salmo 4?

El encabezado hebreo lo atribuye a David e indica que se cantaba con instrumentos de cuerda.