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Versión: Reina-Valera 1909 (dominio público)

Salmo 7

Jehová Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;

El Salmo 7 es la oración de quien es acusado injustamente: “Jehová Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen”. David pide a Dios que juzgue su causa y termina alabando a “Jehová el Altísimo”.

Texto bíblico

1 Jehová Dios mío, en ti he confiado: sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame;

2 No sea que arrebate mi alma, cual león que despedaza, sin que haya quien libre.

3 Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad;

4 Si dí mal pago al pacífico conmigo, (hasta he libertado al que sin causa era mi enemigo;)

5 Persiga el enemigo mi alma, y alcáncela; y pise en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo. (Selah.)

6 Levántate, oh Jehová, con tu furor; álzate á causa de las iras de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste.

7 Y te rodeará concurso de pueblo; por cuyo amor vuélvete luego á levantar en alto.

8 Jehová juzgará los pueblos: júzgame, oh Jehová, conforme á mi justicia y conforme á mi integridad.

9 Consúmase ahora la malicia de los inicuos, y establece al justo; pues el Dios justo prueba los corazones y los riñones.

10 Mi escudo está en Dios, que salva á los rectos de corazón.

11 Dios es el que juzga al justo: y Dios está airado todos los días contra el impío.

12 Si no se convirtiere, él afilará su espada: armado tiene ya su arco, y lo ha preparado.

13 Asimismo ha aparejado para él armas de muerte; ha labrado sus saetas para los que persiguen.

14 He aquí ha tenido parto de iniquidad: concibió trabajo, y parió mentira.

15 Pozo ha cavado, y ahondádolo; y en la fosa que hizo caerá.

16 Su trabajo se tornará sobre su cabeza, y su agravio descenderá sobre su mollera.

17 Alabaré yo á Jehová conforme á su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo.

Texto original

1 שִׁגָּיוֹן לְדָוִד אֲשֶׁר־שָׁר לַיהֹוָה עַל־דִּבְרֵי־כוּשׁ בֶּן־יְמִינִי׃ 2 יְהֹוָה אֱלֹהַי בְּךָ חָסִיתִי הוֹשִׁיעֵנִי מִכׇּל־רֹדְפַי וְהַצִּילֵנִי׃ 3 פֶּן־יִטְרֹף כְּאַרְיֵה נַפְשִׁי פֹּרֵק וְאֵין מַצִּיל׃ 4 יְהֹוָה אֱלֹהַי אִם־עָשִׂיתִי זֹאת אִם־יֶשׁ־עָוֶל בְּכַפָּי׃ 5 אִם־גָּמַלְתִּי שׁוֹלְמִי רָע וָאֲחַלְּצָה צוֹרְרִי רֵיקָם׃ 6 יִרַדֹּף־אוֹיֵב נַפְשִׁי וְיַשֵּׂג וְיִרְמֹס לָאָרֶץ חַיָּי וּכְבוֹדִי לֶעָפָר יַשְׁכֵּן סֶלָה׃ 7 קוּמָה יְהֹוָה בְּאַפֶּךָ הִנָּשֵׂא בְּעַבְרוֹת צוֹרְרָי וְעוּרָה אֵלַי מִשְׁפָּט צִוִּיתָ׃ 8 וַעֲדַת לְאֻמִּים תְּסוֹבְבֶךָּ וְעָלֶיהָ לַמָּרוֹם שׁוּבָה׃ 9 יְהֹוָה יָדִין עַמִּים שׇׁפְטֵנִי יְהֹוָה כְּצִדְקִי וּכְתֻמִּי עָלָי׃ 10 יִגְמׇר־נָא רַע רְשָׁעִים וּתְכוֹנֵן צַדִּיק וּבֹחֵן לִבּוֹת וּכְלָיוֹת אֱלֹהִים צַדִּיק׃ 11 מָגִנִּי עַל־אֱלֹהִים מוֹשִׁיעַ יִשְׁרֵי־לֵב׃ 12 אֱלֹהִים שׁוֹפֵט צַדִּיק וְאֵל זֹעֵם בְּכׇל־יוֹם׃ 13 אִם־לֹא יָשׁוּב חַרְבּוֹ יִלְטוֹשׁ קַשְׁתּוֹ דָרַךְ וַיְכוֹנְנֶהָ׃ 14 וְלוֹ הֵכִין כְּלֵי־מָוֶת חִצָּיו לְדֹלְקִים יִפְעָל׃ 15 הִנֵּה יְחַבֶּל־אָוֶן וְהָרָה עָמָל וְיָלַד שָׁקֶר׃ 16 בּוֹר כָּרָה וַיַּחְפְּרֵהוּ וַיִּפֹּל בְּשַׁחַת יִפְעָל׃ 17 יָשׁוּב עֲמָלוֹ בְרֹאשׁוֹ וְעַל קׇדְקֳדוֹ חֲמָסוֹ יֵרֵד׃ 18 אוֹדֶה יְהֹוָה כְּצִדְקוֹ וַאֲזַמְּרָה שֵׁם־יְהֹוָה עֶלְיוֹן׃

Shiggayon leDavid… Adonai Elohai, becha chasiti; hoshi’eni mikol rodfai vehatsileni.

Versión sencilla

v. 1–2 Señor, me refugio en ti. Líbrame de quienes me persiguen, antes de que me despedacen como un león.

v. 3–5 Si hice el mal del que me acusan, si pagué el bien con el mal, que el enemigo me alcance.

v. 6–9 Levántate, Señor, y juzga. Tú conoces los corazones: pon fin a la maldad y sostén al justo.

v. 10–13 Dios es mi escudo y un juez justo. Quien no se convierte se encuentra con su justicia.

v. 14–16 El mal vuelve contra quien lo planea: quien cava la fosa cae en ella.

v. 17 Alabaré al Señor, porque es justo.

Contexto histórico

El título. El encabezado hebreo llama al salmo shiggayón, palabra de sentido incierto. Muchos la relacionan con el verbo shagah, “vagar”, y piensan en un canto emocionado o de ritmo irregular. Algunas traducciones cuentan este título como versículo 1 (es el caso de la Louis Segond francesa), y su numeración va una unidad por delante.

Cus, el benjamita. Según el título, David cantó el salmo a causa de las palabras de un tal Cus, de la tribu de Benjamín, que no se identifica en ningún otro lugar de la Biblia. Saúl era benjamita, y también Simei, que maldijo a David durante su huida ante Absalón (2 Samuel 16). Por eso muchos leen el salmo en el contexto de las acusaciones que venían del lado de Saúl.

Un juramento de inocencia. Los versículos 3–5 tienen la forma de un juramento: si hice esto, que el enemigo me alcance. Era un recurso jurídico del antiguo Israel: quien no tenía testigos podía jurar ante Dios, en el santuario, y dejar la sentencia en sus manos (compárese 1 Reyes 8:31–32).

Explicación

Refugio antes que defensa

El salmo empieza con confianza, no con argumentos: “en ti he confiado”. Solo después David presenta su causa. La imagen del león (v. 2) muestra el tamaño de la amenaza: sin Dios, el alma sería despedazada “sin que haya quien libre”.

Si yo he hecho esto

En los versículos 3–5 el salmista no dice que sea perfecto; dice que es inocente de esa acusación. Llega a poner su propia vida en juego: si es culpable, que el enemigo “pise en tierra mi vida”. Es el valor de quien tiene la conciencia limpia en ese punto. El Salmo 27 también habla de testigos falsos que se levantan contra el salmista (v. 12).

El Dios que prueba los corazones

El versículo 9 pide el fin de la maldad y el apoyo al justo, porque “el Dios justo prueba los corazones y los riñones”. En hebreo, libot ujlayot: los riñones se consideraban la sede de las emociones más íntimas. El acusado no apela a un tribunal humano, sino a quien conoce por dentro.

La fosa de quien la cava

Los versículos 14–16 describen el mal como un embarazo que solo da a luz mentira, y después como una trampa: “Pozo ha cavado, y ahondádolo; y en la fosa que hizo caerá.” La justicia de Dios aparece aquí también como consecuencia: el mal vuelve a quien lo planea. El salmo cierra con la alabanza a “Jehová el Altísimo”.

Cómo lo lee cada tradición

Católica

En la numeración de la Vulgata, el Salmo 7 conserva el mismo número. La tradición cristiana leyó en él la oración del justo perseguido, y san Agustín lo comenta en sus Enarrationes in Psalmos. Para el lector católico, el salmo enseña a confiar el juicio a Dios y a examinar la propia conciencia antes de pedir justicia.

Protestante

Muchos lectores evangélicos acuden al Salmo 7 en situaciones de calumnia e injusticia: en lugar de vengarse, el salmista entrega su causa a Dios, como aconseja Pablo en Romanos 12:19. El versículo 10 resume esa confianza: “Mi escudo está en Dios, que salva á los rectos de corazón.”

Judía

El Talmud pregunta quién era ese Cus, el benjamita, y responde que se trata de Saúl: así como el cusita se distingue por el color de la piel, Saúl se distinguía por sus acciones (Moed Katán 16b). En esta lectura, el salmo es la respuesta de David a la persecución del rey.

Académica

La mayoría de los comentaristas clasifica el Salmo 7 como lamentación individual de un acusado, con un juramento de inocencia (vv. 3–5) parecido al de Job 31. El hebreo tiene pasajes difíciles: en los versículos 12–13, quien afila la espada y prepara el arco puede ser Dios, como entiende la Reina-Valera, o el propio impío, cuyas armas se volverían contra él (vv. 15–16), como proponen algunos traductores modernos.

Cada lectura se atribuye a la tradición que la sostiene. VersePath no toma partido.

Para reflexionar

Ser acusado injustamente duele de un modo particular. El salmista no esconde la angustia ni finge que nada pasó, pero tampoco se toma la justicia por su mano: entrega la causa a Dios y termina cantando. ¿Hay hoy alguna situación que necesitas dejar en manos del juez justo?

Curiosidades

  • La palabra shiggayón del título aparece en plural (shigionot) al comienzo de la oración de Habacuc (Habacuc 3:1).
  • El último versículo llama a Dios YHWH Elyón, “Jehová el Altísimo”, título que ya aparece en Génesis 14, en el encuentro de Abraham con Melquisedec.
  • La imagen de quien cae en su propia fosa (v. 15) vuelve en Proverbios 26:27 y Eclesiastés 10:8, y se convirtió en refrán en muchos idiomas.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 7?

Es la oración de alguien acusado injustamente, que entrega su causa a Dios, el juez justo, y confía en que el mal se volverá contra quien lo planeó.

¿Quién escribió el Salmo 7 y en qué contexto?

El título lo atribuye a David y lo relaciona con las palabras de Cus, un benjamita desconocido. La tradición judía identifica a este Cus con el rey Saúl.

¿Qué es Shiggayón?

Es la palabra hebrea del título del salmo. Su sentido es incierto; probablemente indica un canto emocionado o de ritmo irregular.

¿Cuándo rezar el Salmo 7?

En momentos de calumnia, acusación injusta o persecución, para entregar a Dios la propia causa en lugar de buscar venganza.