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Versión: Reina-Valera 1909 (dominio público)

Salmo 27

Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

El Salmo 27 empieza con “Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré?” y pasa de la confianza a la súplica, para terminar con un consejo: espera en el Señor.

Texto bíblico

1 Jehová es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3 Aunque se asiente campo contra mí, no temerá mi corazón: aunque contra mí se levante guerra, yo en esto confío.

4 Una cosa he demandado á Jehová, ésta buscaré: que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal; ocultaráme en lo reservado de su pabellón; pondráme en alto sobre una roca.

6 Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: cantaré y salmearé á Jehová.

7 Oye, oh Jehová, mi voz con que á ti clamo; y ten misericordia de mí, respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová.

9 No escondas tu rostro de mí, no apartes con ira á tu siervo: mi ayuda has sido; no me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá.

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud, á causa de mis enemigos.

12 No me entregues á la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes.

14 Aguarda á Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón: sí, espera á Jehová.

Texto original

1 לְדָוִד יְהֹוָה אוֹרִי וְיִשְׁעִי מִמִּי אִירָא יְהֹוָה מָעוֹז־חַיַּי מִמִּי אֶפְחָד׃ 2 בִּקְרֹב עָלַי מְרֵעִים לֶאֱכֹל אֶת־בְּשָׂרִי צָרַי וְאֹיְבַי לִי הֵמָּה כָשְׁלוּ וְנָפָלוּ׃ 3 אִם־תַּחֲנֶה עָלַי מַחֲנֶה לֹא־יִירָא לִבִּי אִם־תָּקוּם עָלַי מִלְחָמָה בְּזֹאת אֲנִי בוֹטֵחַ׃ 4 אַחַת שָׁאַלְתִּי מֵאֵת־יְהֹוָה אוֹתָהּ אֲבַקֵּשׁ שִׁבְתִּי בְּבֵית־יְהֹוָה כׇּל־יְמֵי חַיַּי לַחֲזוֹת בְּנֹעַם־יְהֹוָה וּלְבַקֵּר בְּהֵיכָלוֹ׃ 5 כִּי יִצְפְּנֵנִי בְּסֻכֹּה בְּיוֹם רָעָה יַסְתִּרֵנִי בְּסֵתֶר אׇהֳלוֹ בְּצוּר יְרוֹמְמֵנִי׃ 6 וְעַתָּה יָרוּם רֹאשִׁי עַל אֹיְבַי סְבִיבוֹתַי וְאֶזְבְּחָה בְאׇהֳלוֹ זִבְחֵי תְרוּעָה אָשִׁירָה וַאֲזַמְּרָה לַיהֹוָה׃ 7 שְׁמַע־יְהֹוָה קוֹלִי אֶקְרָא וְחׇנֵּנִי וַעֲנֵנִי׃ 8 לְךָ אָמַר לִבִּי בַּקְּשׁוּ פָנָי אֶת־פָּנֶיךָ יְהֹוָה אֲבַקֵּשׁ׃ 9 אַל־תַּסְתֵּר פָּנֶיךָ מִמֶּנִּי אַל תַּט־בְּאַף עַבְדֶּךָ עֶזְרָתִי הָיִיתָ אַל־תִּטְּשֵׁנִי וְאַל־תַּעַזְבֵנִי אֱלֹהֵי יִשְׁעִי׃ 10 כִּי־אָבִי וְאִמִּי עֲזָבוּנִי וַיהֹוָה יַאַסְפֵנִי׃ 11 הוֹרֵנִי יְהֹוָה דַּרְכֶּךָ וּנְחֵנִי בְּאֹרַח מִישׁוֹר לְמַעַן שׁוֹרְרָי׃ 12 אַל־תִּתְּנֵנִי בְּנֶפֶשׁ צָרָי כִּי קָמוּ־בִי עֵדֵי־שֶׁקֶר וִיפֵחַ חָמָס׃ 13 לׅׄוּׅׄלֵׅׄאׅׄ הֶאֱמַנְתִּי לִרְאוֹת בְּטוּב־יְהֹוָה בְּאֶרֶץ חַיִּים׃ 14 קַוֵּה אֶל־יְהֹוָה חֲזַק וְיַאֲמֵץ לִבֶּךָ וְקַוֵּה אֶל־יְהֹוָה׃

v. 1: LeDavid. Adonai ori veyish’i, mimi ira? Adonai ma’oz chayai, mimi efchad?

Versión sencilla

v. 1–3 Dios es mi luz y me salva; por eso no tengo motivo para temer. Aunque un ejército me rodee, seguiré confiando.

v. 4–6 Lo único que pido es vivir cerca de Dios y contemplar su bondad. En el día difícil, Él me esconde y me pone en un lugar seguro.

v. 7–12 Escucha mi oración, no te escondas de mí. Aunque mi padre y mi madre me dejaran, el Señor me recibiría. Enséñame tu camino y líbrame de los que me acusan injustamente.

v. 13–14 Creo que veré la bondad de Dios en esta vida. Espera en el Señor, ten valor y espera.

Contexto histórico

Autoría. El título hebreo dice solo leDavid, “de David”. La tradición lo relaciona con las épocas en que David fue perseguido, pero el texto no menciona un episodio concreto.

Dos partes. Los versículos 1–6 son un canto de confianza que habla sobre Dios; los versículos 7–14 son una súplica dirigida a Dios. El cambio de tono es tan marcado que algunos estudiosos piensan en dos salmos unidos.

La casa del Señor. “Estar en la casa de Jehová” (v. 4) remite al santuario, lugar de la presencia de Dios y también refugio para los perseguidos.

Explicación

Luz, salvación y fortaleza

El salmo abre con tres imágenes de Dios y dos preguntas: “¿de quién temeré? … ¿de quién he de atemorizarme?”. La respuesta está implícita: si Dios es luz, salvación y fortaleza, el miedo pierde su fundamento.

Una sola cosa

En el versículo 4, el salmista resume su deseo en una sola cosa: estar cerca de Dios y contemplar su “hermosura” (en hebreo no’am, también “bondad”, “dulzura”). La seguridad no viene de vencer a los enemigos, sino de esa cercanía.

Padre y madre

El versículo 10 dice: “Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Jehová con todo me recogerá”. En aquella sociedad la familia era la protección básica de una persona; el salmo afirma que el cuidado de Dios va más allá incluso de ese lazo.

Esperar con valor

El final no promete una solución inmediata. El último versículo empieza con “Aguarda a Jehová” y termina con “espera a Jehová”, con una llamada al valor en medio: aquí, esperar es una forma activa de confianza.

Cómo lo lee cada tradición

Católica

En la numeración de la Vulgata es el Salmo 26, “Dominus illuminatio mea”. Aparece en la Liturgia de las Horas y en las exequias, por su esperanza de “ver la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes”.

Protestante

Para muchos evangélicos es un salmo de referencia en tiempos de miedo y ansiedad. Los versículos 1 y 14 están entre los más compartidos, y “espera a Jehová” se lee como confianza perseverante.

Judía

En la tradición judía, LeDavid Adonai Ori se recita cada día desde el mes de Elul hasta el final de las fiestas de otoño, como preparación para Rosh Hashaná y Yom Kipur. El Midrash relaciona “mi luz” con Rosh Hashaná y “mi salvación” con Yom Kipur (Vayikrá Rabá 21:4).

Académica

Muchos estudiosos ven aquí dos géneros unidos: un salmo de confianza (v. 1–6) y una lamentación individual (v. 7–14). Otros defienden su unidad, recordando que confianza y súplica conviven en otros salmos. En el texto masorético, la primera palabra del versículo 13 (lulê, “si no”) lleva puntos extraordinarios, señal de que los escribas tenían dudas sobre ella.

Cada lectura se atribuye a la tradición que la sostiene. VersePath no toma partido.

Para reflexionar

El salmista nombra su miedo sin esconder nada: ejércitos, acusaciones falsas, abandono. Aun así, termina con “espera”. ¿Qué estás esperando hoy, y qué cambiaría si esperaras con valor y no con ansiedad?

Curiosidades

  • La versión latina del versículo 1, Dominus illuminatio mea, es el lema de la Universidad de Oxford.
  • En el texto hebreo, la palabra que abre el versículo 13 lleva puntos especiales de los escribas, uno de los pocos casos así en la Biblia.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el Salmo 27?

Es una oración de confianza en medio del miedo: Dios es luz, salvación y fortaleza, y por eso quien confía en él puede esperar con valor.

¿Quién escribió el Salmo 27?

El título lo atribuye a David. No señala un episodio concreto de su vida.

¿Cuándo rezar el Salmo 27?

En momentos de miedo, persecución o espera. En la tradición judía se recita a diario durante el mes de Elul, antes de las grandes fiestas de otoño.

¿Qué significa “espera en el Señor”?

No es pasividad: es seguir confiando con valor mientras la respuesta no llega, como dice el versículo 14.